AMPLIACIÓN DE LA FACULTAD DE MEDICINA DE LA UAB
BARCELONA (Epaña)
Nuestra propuesta para el proyecto de ampliación de la Facultad de Medicina de la Universitat Autònoma de Barcelona, que obtuvo el segundo premio en el concurso público, plantea su integración en un campus que se caracteriza por la secuencia de edificios modulares y espacios públicos abiertos.
El edificio existente de Medicina responde a un sistema de agrupación de pabellones. Nuestra propuesta continúa esta tipología, lo que permite liberar espacios comunes entre los distintos volúmenes y favorecer tanto la circulación como la interacción social entre estudiantes y profesorado.
De este modo, el programa funcional se organiza en tres pabellones, cada uno estructurado en torno a un patio central que facilita la ventilación y la iluminación natural de los espacios. A este se suma un patio de menor dimensión, que facilita la ventilación cruzada del conjunto, y un núcleo de circulaciones verticales y servicios que permite el funcionamiento independiente de cada pabellón.
A la estrategia bioclimática pasiva basada en la ventilación natural generada por los patios se añaden las galerías perimetrales de las fachadas. Gracias a sus cerramientos practicables, estas galerías permiten regular la temperatura interior en función de las estaciones del año.
Con el objetivo de garantizar la sostenibilidad del conjunto y alargar la vida útil del edificio, se diseña una modulación estructural capaz de acoger diferentes configuraciones interiores según el tamaño de las estancias y la disposición de los pasillos. Esta estrategia aporta una flexibilidad espacial que permite dar respuesta no solo a las necesidades programáticas en el momento de su construcción, sino también a las que puedan surgir en el futuro.
Además, las fachadas permeables y transparentes, junto con la baja altura de los edificios, facilitan la integración del conjunto en el paisaje circundante. Esta relación se refuerza mediante la pieza del atrio central, un espacio que conecta la entrada principal desde la avenida de Can Domènech con la pinada situada en la parte posterior, a través de un graderío que resuelve el desnivel del terreno.
El proyecto da respuesta, en definitiva, a las necesidades técnicas, funcionales y emocionales del programa, garantizando la eficiencia y optimización de los espacios, así como el confort de las personas, mediante un sistema flexible, energéticamente eficiente y agradable de recorrer.